BON, Artista del Siglo XX.
Roman Bonet Sintes (Barcelona 1886 - 1967).
6: ETAPA ROULOTTE (1929 - 1936). Parte 3 de 3.

 

De un artículo que P. Alonso publica en el Diario de Málaga del 13 junio 1939, son las siguientes líneas: "Román Bonet, catalán. Bohemio por su ilusión constante, la juventud, el ansia nueva, el espíritu en acecho de nuevos horizontes, inextinguible el anhelo trashumante, oculto el manantial romántico presto a saltar en catarata al menor drenaje (...)."

De EL NERVIÓN, Bilbao, A. Manzanares en su artículo "Bon, gran domador de éxito":"Es el gran artista de siempre, trotero del ideal, eterno caballero que cabalga a lomos de su desbordante fantasía. Bon es un extraño tipo de artista y de bohemio, de juglar y de señor, de hombre civil y de espíritu nómada, siempre errabundo y soñador. Singular mezcla de hombre selecto y saltimbanqui. Bardo del lápiz y exótico viajero. Español castizo y, al mismo tiempo, magnífico cosmopolita".

De E. GUASP. EL MERCANTIL VALENCIANO, Barcelona: "Yo no soy bohemio, como dicen. Soy un inquieto, un pájaro de la vida, un raro, un caprichoso, un humorista. Cuando oigo que me llaman bohemio me pongo en manos de camisa, que la bohemia no es suciedad ni es miseria. Yo soy un enamorado del agua clara. Por eso soy tan claro".

Sobre su curiosa indumentaria nos ilustra F. CENTENO en LA NOTICIA, San Sebastián, 8 julio 1929: "Bon luce un magnífico atavío: un batín de seda, color limón. Un cuello grande muy colosal, muy tío Sam. Y en la puerta, junto a la jaula del canario, un letrero: CARICATURAS AL MINUTO.
"Sobre la techumbre, como una estilización de humour que se volatiliza, una chimenea en zig-zag se alarga hasta el infinito. Cortinaje, alfombra: de todo hay en el estudio ambulante y bohemio de Bon. Las gentes se detienen. El artista habla en inglés; no le comprenden, se marchan; y luego nos dice, guiñando un ojo con el más delicioso mohín de hombre alicaído:
- No me entienden. Soy un incomprendido. Al genio no se entendió nunca... (...)
"Además BON, viste con traje de mecánico un día y, al siguiente un magnífico torno de corte inglés y luego un chaquet impecable o un smoking. Sobre estas excentricidades lleva, colgando de sus muñecas dos alegres cascabeles.
- ¿Por qué los llevas?-, le preguntamos un día.
- Para hacerme la vida más agradable y risueña. El cascabeleo es de lo más alegre, porque es alegría infantil y lo infantil es lo único que merece la pena de tomarse en serio. Es decir, en broma. ¿Hay algo más serio que la broma?.
"Así es BON. Malabarista cuando habla, malabarista en su paso por la vida, malabarista del humor.

 

 

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